“Quieren destruir las Pensiones, ganadas con sangre y sudor de los trabajadores”

“Quieren destruir las Pensiones, ganadas con sangre y sudor de los trabajadores”

TRABAJADORES

Para ex ministro de Seguridad Social, es necesario cambiar el modelo de financiamiento de la Seguridad Social en Brasil

Bia Pasqualino y Nina Fideles |
La solución para las Pensiones es la reforma fiscal, afirma Carlos Gabas
Antônio Cruz/Agencia Cámara

“No es una reforma, sino un desmantelamiento”. Desmantelamiento es el nombre correcto, según Carlos Gabas, para la Reforma de las Pensiones propuesta por el gobierno golpista de Michel Temer.

Actual asesor del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado, Gabas fue ministro de Seguridad Social por un año en el gobierno del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y por diez meses en el gobierno de Dilma Rousseff.

En entrevista con la radio Brasil de Fato, Gabas comentó, además de la reforma de las Pensiones, sobre la intervención militar en Rio de Janeiro, que para él puede ayudar a impedir la votación de la reforma de las Pensiones, pero que tiene un objetivo aún más grave: “crear un clima de inestabilidad política para justificar la postergación de las elecciones, pues saben que (la derecha) no ganaría las elecciones jamás”.

A continuación la entrevista completa:

Brasil de Fato: ¿Existe un déficit en las Pensiones?

Carlos Gabas: El gobierno crea una confusión intencional, mezclando números para evidenciar un déficit que no existe. La caja de la Seguridad Social no está maravillosa, pero tenemos la absoluta certeza de que la Seguridad Social brasileña no es el problema, es la solución. Cualquier país con una humanidad y cuidado mínimos para con su pueblo, no puede renunciar al sistema de protección social. El nuestro es uno de los mejores del mundo y necesita una reforma en el modelo de financiamiento, no el desmantelamiento de derechos.

Actualmente en Brasil hay mucha evasión fiscal y eso está comprobado en los actos del presidente golpista, que perdona gran parte de las deudas de las empresas que no pagan la Seguridad Social. No hay un déficit, no está quebrada, el propio informe de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) de las Pensiones en el Senado lo ha demostrado en detalle.

Cuando fui ministro en el gobierno de Dilma, la primera medida fue abrir todas las cuentas, pues necesitábamos saber quien paga y quien no paga para tener claro si hay real necesidad de cambio en las Pensiones. Hemos probado que no hay déficit.

¿Qué pretende entonces el gobierno golpista de Michel Temer con esta reforma?

No es reforma, sino desmantelamiento. Tiene relación con la reducción del Estado. Quien gana son los bancos y el capital especulativo, que ya se llevan mucho del presupuesto federal. La política de Temer sólo contribuye al aumento de la concentración de la renta, al abismo social, la desigualdad y la ampliación de la miseria del pueblo.

Hasta 2015 las Pensiones urbanas, que son financiadas con los salarios, estaban en azul [no en rojo, con déficit]. Las rurales, que son financiadas por los impuestos COFINS (Contribución para el financiamiento de Seguridad Social) y la CSLL (Contribución social sobre la ganancia líquida), no las colocan en a cuenta de las Pensiones, solo para mostrar bancarrota.

¿Quién será afectado por la reforma de las Pensiones?

Todo mundo, principalmente los más pobres. Usted no consigue ver un trabajador de actividades pesadas, como un albañil, con 65 años y salud como para trabajar. Esta reforma ataca inclusive a los jubilados. Presentó la desvinculación del piso del salario mínimo, lo que muestra la intención de reducir la protección pública que fue construida a lo largo de décadas, con sudor y sangre de los trabajadores. Quieren acabar con todo de un plumazo, sin debatir con la sociedad. Los actores sociales necesitan estar involucrados.

La propia reforma laboral ya desmonta las Pensiones, que necesitan de contribución. Cuando usted tiene un trabajador en situación precaria, por ejemplo, aquellos con contratos intermitentes, como camareros, comercio, hotelería, ellos trabajan apenas los fines de semana y no consiguen retirar siquiera un salario mínimo a fin de mes.

Con la reforma laboral, esos trabajadores tendrán que complementar del propio bolsillo para tener acceso a la jubilación. Pero quien gana US$ 217 (R$ 700) por mes no va a sacar de ahí para la pensión. Y es por eso que la reforma laboral es el inicio del fin de las pensiones, lo que elimina la posibilidad de que el trabajador pueda usufructuar del derecho que posee por haber contribuido con el país por tantos años.

Las pensiones privadas ganan cada vez más espacio…

Las pensiones privadas en el sistema de capitalización no tienen la característica de solidaridad ni de protección social. En Chile, el beneficio dura, en promedio, cinco años, después el jubilado se queda sin nada. En Brasil el trabajador vive, una media de 17 años y medio después de jubilarse. ¿Cómo va a quedar el trabajador después de los primeros cinco años? No debemos permitir que las pensiones se vuelvan un producto.

Pero algunos sectores ya consiguieron quedar fuera de la reforma de las Pensiones…

Tenemos que recordar que hubo una manifestación expresa de la bancada gobiernista – y de los banqueros – para que la propuesta sea aprobada en su versión original. Sin embargo, la presión de los trabajadores y el rechazo por parte de la sociedad contra la reforma han surtido efecto. El parlamentario se asusta con el riesgo de que no lo elijan. Nosotros tenemos elecciones este año y cuanto más cerca las elecciones, mayor es el miedo de perder, acaba siendo una contradicción pedir el voto para quien quita derechos.

Así, él va sacando de la reforma aquellos sectores que piden modificaciones, como fue el caso de haber retirado de la reforma a los trabajadores rurales, profesores y aquellos con BPC (Beneficio de prestación continuada), que reciben un beneficio asistencial por ser discapacitados o ancianos pobres. La semana pasada anunció otro cambio. En la propuesta original, la pensión se reducía a la mitad. Pero para las esposas que pierden a sus maridos policías militares, tendrán derecho a 100% de pensión. No podemos admitir pequeñas modificaciones en un segmento, tenemos que tratar de la pensión con todos. Sin embargo, si el consigue comprar a los diputados y senadores, él va a pasar el paquete integro.

¿Qué se debería hacer para sanear los problemas de las Pensiones?

Es necesario migrar el centro del financiamiento, que no sea más el rol de pagos. Actualmente hay una sustitución de gente por tecnología. En el sector bancario, 80% de los funcionarios fueron sustituidos por tecnología. Se hundió esa mano de obra y, en consecuencia, cayó el financiamiento de las pensiones, pero los bancos continúan lucrando.

Para eso necesitamos primeramente una reforma fiscal. Para la elite brasileña el modelo estadounidense es el ideal. Sin embargo, en los Estados Unidos, cuando un millonario muere, la mitad de la fortuna, o sea, 50%, queda para el Estado, y mira que estamos hablando de un país capitalista.

Aquí en Brasil no se grava a las fortunas y, más grave aún, no hay impuesto sobre la distribución de ganancias y resultados. Una persona que recibe US$ 1500 de ganancia o resultados es gravada con 27,5% en el impuesto a la renta. El empresario que distribuye esa ganancia paga 0%.

El informe más reciente de la PGFN (Procuradora General de Hacienda Nacional) indica que hay US $ 745 billones en impuestos no pagados. ¿Por qué no se modifica la legislación y se permite que el Estado brasileño cobre esa deuda? Actualmente, la tasa de recuperación del gobierno federal de esos tributos es de 0,7%. Y ahí viene el gobierno y perdona la deuda.

Perdonar esta deuda es cruel con los trabajadores y con los empresarios que pagan a tiempo. Eso es injusto del punto de vista de los impuestos, no hay justicia fiscal ni social. No podemos meternos en ese enredo de que las pensiones están acabadas. Las Pensiones son algo que necesita ser pensado con tiempo, que necesita ser planeado.

¿Existe alguna relación entre Intervención militar en Rio de Janeiro y la votación de la reforma de las Pensiones?

No soy especialista en seguridad, pero se puede hacer una relación de esa intervención con la política nacional. En mi evaluación, el gobierno golpista comenzó con un plan muy claro, pero naufragó. No tiene control de la situación y va a tomando medidas erráticas. Está intentando no hundirse, pero tiene plomo en los pies. Ese proyecto tiende obligatoriamente a naufragar.

Entonces el se dedica a crear hechos políticos y esa maniobra de intervención militar en Rio es muy grave. Tiene más que ver con el escenario electoral que con la reforma de las Pensiones. Ahora dice que va a enviar tropas a Ceará y a otros estados, y puede crear un clima de inestabilidad para justificar postergar las elecciones, porque ellos saben que no ganan jamás las elecciones.

Pero ¿la intervención impide la votación de la reforma de las Pensiones?

Con la intervención no se puede votar la PEC de la reforma de las Pensiones ni ninguna otra Enmienda Constitucional. El gobierno no tiene el número de votos ahora, pero puede comprarlos, con nuestro dinero. El puede estar engañándonos y, en el silencio de la noche, presentar y votar la reforma de las Pensiones. Hay también un movimiento del presidente ilegítimo Michel Temer de cooptar gobernadores estatales y, como contrapartida, salvar a los estados en lo que tiene que ver con el régimen propio de los servidores.

Nosotros tenemos certeza de que nuestro candidato a la presidencia será Lula. Y por eso van a intentar cambiar la forma de gobierno, para no tener elecciones. Ellos no dieron el golpe para entregar de vuelta el poder a la izquierda.

20 de Fevereiro de 201800:29

Via Brasil de Fato

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